Platos árabes

¿Conoces los platos árabes más populares y apreciados? La gastronomía árabe destaca por su riqueza y la capacidad de combinar sabores gracias al uso de especias, hierbas, frutos secos e ingredientes frescos para crear comidas deliciosas. Además, está influenciada por la historia, la religión y la cultura.

La tradición de compartir comidas árabes típicas con amigos y familiares y la hospitalidad son aspectos muy importantes de esta cultura. Descubramos algunos de sus platos más tradicionales.

Hummus

Esta palabra significa “garbanzos” en árabe. Se trata de un puré o paté de garbanzos que cuenta con un sabor muy característico gracias al uso de la tahina. La tahina es uno de los alimentos árabes más utilizados para preparar diversas recetas.  Proviene de las semillas de sésamo, crudas o tostadas y que aporta un gusto terroso, untuoso y con un ligero amargor muy agradable.

El hummus se adereza con aceite de oliva, zumo de limón, ajo y especias como el pimentón.

Es una comida muy saludable y nutritiva debido a su contenido de proteínas, fibra y nutrientes esenciales.

Se puede servir como aperitivo o como un plato principal, acompañado de pita o crudités de zanahoria o calabacín para mojar.

Tabbouleh

Esta ensalada tiene muchas versiones. Por ejemplo, en Siria, se prepara con mucho perejil fresco, mientras que en otras zonas lleva cilantro, pepino o hierbabuena.

Se compone principalmente de bulgur o cuscús, tomate, perejil, cebolla, zumo de limón y especias. El bulgur se remoja en agua caliente antes de mezclarse con los otros ingredientes.

Es una ensalada fresca y aromática con toques crujientes, baja en grasas y baja en calorías, pero con muy buen aporte nutricional gracias a la fibra y las vitaminas de sus ingredientes.

Kebab

Otro de los platos árabes más conocidos en todo el mundo es el kebab. Es un plato tradicional de la cocina iraní, aunque también se prepara en otros países árabes. Se trata de una carne marinada, habitualmente de cordero, pero también se puede encontrar de pollo o vacuno.

La carne se marina con especias y hierbas durante varias horas o incluso días antes de ser cocinada a altas temperaturas, lo que resulta en un sabor intenso y tierno.

El elemento diferenciador de este plato árabe es que la carne se asa en un espeto. Se sirve en pan de pita o acompañado de arroz.

Lahmacun

También conocida como la pizza turca, es un plato que se asemeja a una pizza italiana, pero con algunas diferencias importantes en la masa y los toppings.

La masa del lahmacun es más delgada y crujiente que la masa de la pizza italiana y se hornea en un horno de leña para darle un sabor ahumado y crujiente.

En cuanto a los toppings, la pizza turca a menudo incluye ingredientes como carne picada de cordero, verduras frescas, principalmente pimiento morrón, tomate y pimiento verde y especias.

Muttabal

En países como Turquía lo encontrarás bajo el nombre de baba ganoush. Se trata de un paté de berenjena muy untuoso y rico que se suele acompañar con pan árabe.

Sus ingredientes principales son puré de berenjenas asadas, tahina, aceite de oliva, zumo de limón y especias como el comino.

Se elabora asando las berenjenas hasta que estén suaves y luego se mezclan con los demás ingredientes hasta obtener una textura suave y cremosa. Se corona con aceite de oliva, hierbas frescas y pimentón.

Baklava

La gastronomía árabe cuenta con una amplia variedad de dulces y postres. El baklava es de los más populares y proviene de la cocina turca. Es un pastel hecho de capas finas de pasta filo con mantequilla. Se rellena de nueces, pistachos, miel y especias. Se baña en almíbar y se corta en forma de triángulos o cuadrados.

Knafeh

Es muy típico de Palestina y de todo Oriente Medio. Es un pastel que se compone de una capa delgada de masa que se rellena de queso de cabra o ricotta y se baña en miel antes de ser espolvoreado con nueces picadas. Se suele servir junto a un té o café y se disfruta tanto templado como frío.

Umm Ali

Es un postre tradicional de la gastronomía egipcia que también es popular en otros países árabes. Se parece a un budín y está hecho con hojas de filo, leche, nueces, pasas y especias. Destaca su combinación de texturas.

La combinación de ingredientes se mezcla y se hornea hasta que esté dorado y crujiente por fuera, pero suave y cremoso por dentro. A menudo se sirve caliente, pero también puede disfrutarse frío acompañado de un té o café.

 

Merece la pena descubrir los platos árabes y la riqueza de su gastronomía. Tanto las elaboraciones saladas como dulces son aromáticas, sabrosas y saludables. Su herencia mediterránea hace de esta cocina una gastronomía muy hermanada con la española y la del resto de países mediterráneos.